Publicada en 1921 en español, la obra surge en plena consolidación del georgismo, un pensamiento económico impulsado por su autor en el siglo XIX. Propone que, si bien cada individuo debería poseer lo que crea, los recursos naturales —particularmente la tierra— pertenecen a todos. Sostiene que la sociedad debería recaudar mediante un impuesto único sobre el valor de la tierra no mejorada, en lugar de gravar el capital o el trabajo. Su estructura está basada en ensayos que exponen esta lógica, justificando tanto las raíces morales de la idea como su viabilidad política. Su relevancia reside en haber impulsado debates sobre justicia social, fiscalidad y uso eficiente de los recursos, con influencia duradera en movimientos reformistas y políticas tributarias.
Publicada en 1990, la obra se enmarca en el periodo de la Primera Guerra Mundial y la efervescencia cultural de los años veinte en Estados Unidos. Pertenece a una serie de novelas históricas que exploran el devenir del poder en el país. Su argumento principal contrapone los centros del entretenimiento y la política: mientras Washington entra en conflicto con temas como el ingreso en la guerra y el tratado de Versalles, surge la industria cinematográfica como un nuevo motor de influencia social. La narración alterna perspectivas reales y ficticias: desde presidentes como Wilson, Harding y Roosevelt, hasta figuras del cine silente y personajes inventados que encarnan esa transición. Estructurada con realismo histórico y dramatismo, esta novela es relevante por mostrar cómo el cine comienza a moldear la identidad nacional y la opinión pública, en una era decisiva para la consolidación del “imperio” estadounidense.
Presentamos la cuarta edición de uno de los clásicos recientes de Unión Editorial, publicado por primera vez en 2002. En esta ocasión, cuenta con una adenda de Agustina Borella, brillante filósofa de la ciencia que brinda un inmejorable contexto intelectual a esta pequeña obra maestra de Friedrich Hayek. Este libro, ignorado durante mucho tiempo por los psicólogos y un poco atípico en la biografía intelectual del Autor, expone, después de una lenta maduración, una genial idea que Hayek tuvo en su juventud; una clarividente intuición que representó un giro copernicano frente al positivismo triunfante en la Viena de los años Veinte y que, por lo demás, perfila los fundamentos metodológicos en que más tarde habrían de basarse sus concepciones en los campos de la economía y de la filosofía social, como bien ponen de manifiesto los autores del ensayo que cierra el presente volumen.
En La filosofía del dinero, Georg Simmel somete el dinero a examen, considerándolo no como una realidad económica sino más bien en sus relaciones humanas y en su influencia sobre la cultura. Simmel nos ofrece un análisis clásico de los aspectos sociales, psicológicos y filosóficos de la economía monetaria, lleno de brillantes percepciones sobre las formas que adoptan las relaciones sociales.
Este libro, escrito a cuatro manos por Bujarin y Preobrazhenski, constituye un análisis complementario del programa adoptado por el VIII Congreso del Partido Comunista (bolchevique) que tuvo lugar en marzo de 1919. El texto, elaborado en los momentos iniciales del socialismo, sintetiza y explica los saberes de las teorías comunistas. Se concibió con un lenguaje elemental, sencillo y diáfano para poder distribuirse entre la clase obrera de la época.En este texto aparecen los pilares esenciales para comprender el nacimiento del socialismo en Rusia y su consolidación en la URSS. A cien años de aquella gran revolución, el ABC del comunismo reafirma su trascendencia histórica.
Agudo y polémico economista y crítico social, Thorstein Veblen (1857-1929) dejó un amplio legado de sociología y antropología cultural indispensable para conocer un aspecto importante del alma colectiva de las nuevas sociedades opulentas surgidas como consecuencia de la revolución industrial. Su «Teoría de la clase ociosa» es un original trabajo en el que analiza crítica y casi satíricamente los mecanismos que llevan a una determinada clase social a apropiarse del ocio y entregarse al consumo exacerbado, consumo que cumple una función social fundamental en la reproducción económica y en la reproducción simbólica a través de la emulación, que incentiva el consumo de las otras clases. Aunque publicada en 1899, muchos de los análisis y observaciones de esta obra de Veblen -prologada y traducida por Carlos Mellizo- mantienen, teniendo en cuenta y asumiendo las inevitables metamorfosis que han llevado aparejadas el siglo XX y los comienzos del XXI, una desazonadora vigencia.