Las ideas expuestas en estas páginas maduraron en la mente del autor durante los primeros años del comunismo constructivo en Petrogrado. El gobierno comunista, embriagado por sus éxitos en la contrarrevolución, había prometido ocuparse rápidamente de todos los problemas económicos ahora que tenía las manos libres para hacerlo. Fue en este momento de sus mayores triunfos cuando el autor planteó su tesis de que el sistema del comunismo marxiano, tal como se concebía entonces, era intrínsecamente insano y debía derrumbarse inevitablemente.
El Tratado y discurso sobre la moneda de vellón, publicado en 1609, está considerada una obra precursora de la economía liberal y al autor le supuso la persecución por parte de las autoridades españolas. En ella, De Mariana defiende la propiedad privada y la necesidad de que el rey cuente con el consentimiento del pueblo para exigir impuestos. Asimismo, denuncia una práctica habitual en la época y que la Casa de Austria utilizó reiteradamente para aumentar los ingresos del Estado: reducir el contenido de metal noble en las monedas. En este caso, el de las monedas de vellón, que estaban hechas de una aleación de plata y cobre. Con gran perspicacia, De Mariana se dio cuenta de que la disminución de la proporción de plata aumentaba el número de monedas en circulación y hacía que los precios se incrementaran. En este tratado, De Mariana advierte que eso es una forma oculta de impuesto y, por lo tanto, considera que es necesario que cuente con la aprobación del pueblo, aunque ni siquiera así se podría estimar juiciosa: «este arbitrio nuevo de la moneda de vellón, que si se hace sin acuerdo del reino es ilícito y malo, si con él, lo tengo por errado y en muchas maneras perjudicial». En tiempos de Juan de Mariana la ciencia económica estaba poco desarrollada y no existían los términos que hoy utilizamos a diario. Pero su percepción de la inflación, la lucha contra ésta por medio de unos presupuestos equilibrados que limitaran el gasto de la casa real y de una administración más eficiente, hacen de él un lúcido precursor de las grandes ideas del liberalismo económico contemporáneo.
Las sabias lecciones económicas en las enseñanzas de JesúsLas parábolas del Nuevo Testamento siguen siendo omnipresentes. Muchas de estas narraciones didácticas con las que Cristo predicaba el Evangelio han trascendido al imaginario popular y al lenguaje cotidiano y, sin embargo, pocos han percibido las enseñanzas de una de las analogías más frecuentes de Cristo: el dinero.En La economía de las parábolas, Robert Sirico detecta los propósitos económicos universales de las trece parábolas ―la del tesoro escondido, los talentos, los trabajadores de la viña, el rico insensato, los dos deudores y el hijo pródigo, entre otras― configuradas a partir de las realidades económicas y la vida comercial de la época de Jesús.La fuerza de estos relatos perdura porque los ejemplos del Mesías son atemporales, como también lo son los dilemas sobre la distribución de los recursos. De estas alegorías, que tienen un significado espiritual más profundo, pueden extraerse múltiples lecciones prácticas sobre el cuidado de los pobres, la administración de la riqueza, la distribución de herencias, el manejo de las desigualdades o la resolución de las tensiones familiares.
Hubo una época dorada del ahorro en Estados Unidos, en la que los ciudadanos vivían con sensatez dentro de sus posibilidades y se esforzaban por no endeudarse. Sin embargo, la creciente disponibilidad de crédito en este siglo ha puesto fin a esos días, socavando virtudes morales tradicionales como la prudencia, la diligencia y el retraso de la gratificación, al tiempo que fomenta el consumismo imprudente. O al menos eso creemos. En este libro, Lendol Calder sostiene que esta concepción del pasado es en realidad un mito. Calder presenta una historia social y cultural del auge del crédito al consumo en Estados Unidos. Se centra en los años comprendidos entre 1890 y 1940, cuando se establecieron las bases jurídicas, institucionales y morales del crédito al consumo actual, y en un epílogo lleva la historia hasta el presente, 1999.
Publicado en 1995 en Londres por Duckworth, aparece en el apogeo del ecologismo de los noventa, cuando crece el debate sobre límites ambientales y desarrollo. Su autor, economista de formación oxoniense, cuestiona la visión apocalíptica de ciertos movimientos verdes y sostiene que la apuesta por lo local y lo reducido ignora la necesidad de un crecimiento económico responsable. Estructurado en ocho ensayos independientes, explora mitos como la obsolescencia programada, la escasez artificial y el decrecimiento, y aboga por valorar correctamente los recursos naturales y aplicar políticas pragmáticas. Disponible en universidades y foros políticos, se consolidó como texto clave de la economía ecológica crítica al radicalismo impermeable.
Publicado en 1921 por B. W. Huebsch en Nueva York, surge tras la Primera Guerra Mundial, cuando Veblen observa la demanda de innovaciones industriales para el esfuerzo bélico. Fundada en seis ensayos aparecidos en The Dial en 1919, desarrolla un análisis crítico del mecanismo de precios, la obsolescencia programada y la escasez artificial. Argumenta que el sistema de precios actúa como freno a la eficiencia técnica y propone un “soviet de técnicos” dirigido por ingenieros. Aborda temas como tecnocracia, hegemonía económica y control social, aportando un modelo alternativo al capitalismo y sentando las bases del movimiento tecnócrata contemporáneo.