Publicado en 2000 (revisado en 2004), analiza la política exterior de EE.UU. tras la Guerra Fría. Sostiene que la proyección militar y las bases estadounidenses generan consecuencias no previstas, definidas como «blowback». Se estructura en ensayos que combinan marco conceptual y estudios de caso, como la represión en Kwangju, dentro del American Empire Project. Explora imperialismo, hegemonía económica e integración capitalista, y sus riesgos para la estabilidad global. Ganó el premio Before Columbus Foundation en 2001 y fue bestseller tras el 11-S; el autor, exconsultor de la CIA, emplea experiencia asiática para ejemplificar intervenciones fallidas y anticipar resentimientos antiestadounidenses.
En 1942, aislado en el Berlín en guerra, Carl Schmitt se halla en plena crisis. Alejado definitivamente de los centros de poder, ignorado y desilusionado, se vuelve hacia los grandes destinos del mundo y se apasiona por las grandes fuerzas que guían la historia humana. De esa mirada surge este singular ensayo que adopta la forma de un relato contado a su hija Anima: una reflexión sobre la historia universal en la perspectiva del antagonismo de tierra y mar, de su polaridad como espacios vitales determinantes para el hombre. Con extraordinaria fuerza mitopoiética, rozando los límites de la escatología, Schmitt narra la revolución espacial planetaria de cuyo seno nace el nomos de la Europa moderna. Momento clave en el proceso de distanciamiento de las ideas schmittianas con respecto al régimen nacionalsocialista e introducción a su obra tardía, Tierra y mar es un escrito notable en más de un aspecto: por la importancia atribuida a la dimensión del espacio en la ordenación de las sociedades humanas, por la visión del juego entre limitación y deshumanización de la guerra propio del ius publicum europaeum o, en fin, por la atención prestada a los medios de poder indirectos u ocultos a disposición de los gobernantes y las grandes potencias.
Frente a la tecnofantasía, decrecer es la clave para una industria real y sostenible.3.ª ediciónVivimos en una era de crisis múltiples, que avanzan a diferentes ritmos e intensidades y definen nuestro presente. La crisis climática se acelera, mientras que la crisis social crece con el rechazo a la gentrificación y el auge de movimientos populistas. La crisis energética alterna momentos críticos con periodos de calma, y la de materias primas afecta las cadenas de suministro; a todas ellas ahora sumamos la crisis del agua potable.Esta situación nos conduce a un choque inevitable con los límites de un planeta finito y la incapacidad de los poderes políticos y económicos para entender que seguir creciendo de forma perpetua es inviable. Pero, paradójicamente, cuando las empresas manufactureras priorizan la supervivencia al crecimiento, está claro que algo tampoco va bien.Europa, particularmente vulnerable por su envejecimiento, la escasez de recursos y una industria superada por potencias como China y Rusia, enfrenta una rápida desindustrialización.Es urgente encontrar soluciones sostenibles que aprovechen el verdadero potencial del continente. El futuro de Europa plantea el necesario debate sobre el modelo industrial y el futuro que nos espera en este contexto de crisis global.
Edición oficial del Instituto Mises. Esta ardiente monografía muestra una faceta de Murray Rothbard no vista en su tratado teórico: su capacidad para emplear el análisis de la «élite del poder» para entender la relación entre dinero, poder y guerra. En lugar de permitir que la izquierda domine este enfoque de la historia, Rothbard muestra cómo las élites ricas sólo son capaces de manipular los asuntos mundiales a través de su conexión con el poder del Estado. En lugar de permitir que la izquierda domine este enfoque de la historia, Rothbard muestra cómo las élites ricas sólo son capaces de manipular los asuntos mundiales a través de su conexión con el poder del Estado. Los historiadores de la corriente dominante podrían burlarse de la historia de Rothbard como un enfoque «conspirativo», pero el propio Rothbard sólo pretende demostrar que los asuntos mundiales no son fuerzas históricas aleatorias, sino la consecuencia de las opciones y caminos elegidos por seres humanos reales.