Publicado por primera vez en 1911, este estudio sociológico e histórico fue concebido en un momento en que se investigaban las raíces culturales del capitalismo moderno, influido por debates similares a los de Max Weber. El autor propone que ciertos grupos judíos, excluidos de corporaciones medievales, desempeñaron un papel crucial al desarrollar prácticas comerciales, financieras y de crédito que contribuyeron al surgimiento del capitalismo más competitivo y dinámico del mundo moderno. La obra se estructura en secciones que exploran la evolución del comercio europeo, la predisposición económica de estos grupos y su cultura como factores históricos relevantes. Aunque hoy sus conclusiones han sido ampliamente criticadas y discutidas, la obra sigue siendo un texto importante para entender cómo se ha interpretado historiográficamente la interacción entre identidad cultural y desarrollo económico.
Una extraña locura se ha apoderado de las clases obreras de los países en que reina la civilización capitalista. Esa locura es responsable de las miserias individuales y sociales que, desde hace dos siglos, torturan a la triste humanidad. Esa locura es el amor al trabajo, la pasión moribunda del trabajo, que llega hasta el agotamiento de las fuerzas vitales del individuo y de su prole. En vez de reaccionar contra tal aberración mental, los curas, los economistas y los moralistas, han sacro-santificado el trabajo.
¿Qué líneas del mapa son las más importantes? Es hora de replantearse cómo se organiza la vida en la Tierra. En Connectography, Parag Khanna nos guía a través de la emergente civilización de redes globales en la que las megaciudades compiten por la conectividad y las fronteras son cada vez más irrelevantes. Viajando por todo el mundo, Khanna muestra cómo los conflictos del siglo XXI son un tira y afloja por los oleoductos y los cables de Internet, las tecnologías avanzadas y el acceso al mercado. Sin embargo, Connectography también ofrece una visión esperanzadora del futuro: bajo el caos de un mundo que parece estar desmoronándose, una nueva base de conectividad lo está uniendo.
Publicado originalmente en 1913, este libro surge a comienzos del siglo XX, un momento de intensos debates sobre el origen del capitalismo moderno. El autor sostiene que no fue la ética del trabajo o el ahorro lo que generó el capitalismo, sino el deseo de lujo: la demanda de bienes de ostentación por parte de las clases altas desempeñó un papel decisivo. Analiza cómo el lujo —ligado a cambios en costumbres, relaciones sociales y aspiraciones de estatus— fomentó la industria, el comercio y la transformación social. La obra se divide en capítulos dedicados a la evolución histórica del lujo, su impacto económico y su dimensión cultural. Su relevancia radica en ofrecer una interpretación cultural-económica del capitalismo, distinta de las explicaciones centradas en el trabajo o la moral religiosa, influyendo en posteriores estudios sobre consumo, sociedad y clases sociales.
Ideas que han cambiado el mundo.A lo largo de la historia, algunos libros han cambiado el mundo. Han transformado la manera en que nos vemos a nosotros mismos y a los demás. Han inspirado el debate, la discordia, la guerra y la revolución. Han iluminado, indignado, provocado y consolado. Han enriquecido vidas, y también las han destruido. Taurus publica las obras de los grandes pensadores, pioneros, radicales y visionarios cuyas ideas sacudieron la civilización y nos impulsaron a ser quienes somos.Este estudio de la religión de la mano del psicoanalista más célebre del siglo XX examina el papel que la fe puede desempeñar en la vida del hombre, lo que significa para nosotros y por qué, como especie, tendemos hacia ella
Cuando se publicó por primera vez ‘La cultura del narcisismo’ en 1979, Christopher Lasch fue aclamado como un ‘profeta bíblico‘. La identificación por parte de Lasch del narcisismo no sólo como una dolencia individual, sino también como una floreciente epidemia social, fue innovadora. Su diagnóstico de la cultura estadounidense es aún más relevante hoy en día, ya que predice la expansión ilimitada del yo narcisista, ansioso y codicioso, en todos los ámbitos de la vida estadounidense. ‘La cultura del narcisismo’ ofrece un análisis astuto y urgente de lo que necesitamos saber en estos tiempos difíciles. En esté clásico, Lasch plantea que la evolución social del siglo XX dio lugar a una estructura de personalidad narcisista, en la que el frágil concepto de sí mismo de los individuos había dado lugar, entre otras cosas, a un miedo al compromiso y a las relaciones duraderas (incluida la religión), a un temor a envejecer (es decir, la ‘cultura juvenil‘ de los años sesenta y setenta) y a una admiración ilimitada por la fama y la celebridad (alimentada inicialmente por la industria cinematográfica y fomentada principalmente por la televisión). Afirmaba, además, que este tipo de personalidad se ajustaba a los cambios estructurales en el mundo del trabajo. Con estos desarrollos, acusó, surgió inevitablemente una cierta sensibilidad terapéutica (y, por tanto, dependencia) que, inadvertidamente o no, socavó las antiguas nociones de autoayuda e iniciativa individual.