Poco antes de morir, Fiódor Dostoyevski (1821-1880) condensó en un breve y poderoso texto las reflexiones sobre la fe y el ateísmo que lo habían atormentado a lo largo de toda su vida: la parábola o \"leyenda\" del Gran Inquisidor. Inserta dentro de su última novela, Los hermanos Karamázov -publicada en esta misma colección-, narra la aparición de Jesucristo en la Sevilla del s. XVI, su encarcelamiento y el interrogatorio al que le somete el Gran Inquisidor, que desarrolla un amargo y fascinante discurso que cuestiona el mensaje de Cristo. Entendida a menudo como una crítica al cristianismo católico, El Gran Inquisidor, sin embargo, va más allá y expone de manera magistral los límites y fricciones entre la libertad y la felicidad, la lógica que gobierna las masas y sus dirigentes, el conflicto entre el individuo y los sistemas que, en nombre de un supuesto bienestar social, imponen la dictadura y la esclavitud.Traducción de Augusto VidalIntroducción de Iván García Sala.
¿Cuál es la relación entre guerra y capitalismo? Históricamente, la guerra ha sido considerada hija del capitalismo. Este es el caso de la concepción materialista de la historia desde la perspectiva del imperialismo como fase suprema del capitalismo. Pero la guerra es también, si no principalmente, la madre del capitalismo. Innovando por completo los conocimientos sociológicos de la época, así como los de nuestros días, e invirtiendo el orden de la relación entre ambos fenómenos, Werner Sombart documenta con esta obra todos los procesos sociales que llevaron al mundo militar a ser una de las principales fuentes del capitalismo. Única por su original perspicacia y su capacidad para demostrar sus postulados, tanto entonces como ahora esta obra constituye una referencia indispensable para comprender la historia económica y militar de todas las sociedades modernas (si no la modernidad tout court) y especialmente los orígenes del capitalismo. El meticuloso análisis de una enorme riqueza de datos hace también de la obra uno de los estudios clásicos más autorizados de la (entonces naciente) sociología como ciencia social empírica.
Publicado en 1992 por Unión Editorial, surge en el contexto de la polémica sobre el problema del cálculo económico socialista reavivado por la Escuela Austriaca. Su autor, economista discípulo de Mises y Kirzner, defiende que solo el mercado libre, mediante la función empresarial, permite coordinar la información dispersa y fomentar innovaciones. Dividida en dos secciones —una expositiva de la teoría praxeológica y otra crítica de los esquemas socialistas— aborda temas como el conocimiento económico, la iniciativa emprendedora subjetiva, la escasez de incentivos y la coacción institucional. Con argumentación teórica y ejemplos históricos, se ha convertido en referencia obligada para entender y rechazar las pretensiones de planificación centralizada.
La implosión de la URSS volvió a poner la historia en movimiento. Sumió a Rusia en una violenta crisis, pero, sobre todo, creó un vacío mundial que absorbió a Estados Unidos, también en crisis desde 1980. Se desencadenó entonces un movimiento paradójico: la expansión conquistadora de un Occidente que se marchitaba en su corazón. La desaparición del protestantismo condujo a Estados Unidos, por etapas, del neoliberalismo al nihilismo, y a Gran Bretaña, de la financiarización a la pérdida del sentido del humor. El estado cero de la religión ha llevado a la Unión Europea al suicidio, mientras Alemania estaba a punto de resurgir. Entre 2016 y 2022, el nihilismo occidental se fusionó con el ucraniano, nacido de la descomposición de la esfera soviética. Juntos, la OTAN y Ucrania se enfrentaron a una Rusia estabilizada, de nuevo una gran potencia, ahora conservadora, tranquilizadora para el resto del mundo que no quiere seguir a Occidente en su aventura. Los dirigentes rusos han decidido tomar partido: han desafiado a la OTAN y han invadido Ucrania. Recurriendo a los recursos de la economía crítica, la sociología religiosa y la antropología, Emmanuel Todd nos lleva a recorrer el mundo real, de Rusia a Ucrania, de las antiguas democracias populares a Alemania, de Gran Bretaña a Escandinavia y Estados Unidos, sin olvidar al resto de países, cuya elección decidirá, si no lo ha hecho ya, el resultado no sólo de la guerra y sino del mundo por venir.
Publicado en 1976 por RKP, surge tras el informe del Club de Roma que advertía de límites biológicos al crecimiento. Su autor, economista austriaco-británico, defiende que las verdaderas restricciones al progreso material son sociales, por la escasez de bienes posicionales cuya utilidad depende de la exclusividad. Estructurado en introducción y capítulos, examina la competencia posicional, categoriza bienes escasos y muestra cómo la expansión productiva intensifica la frustración y debilita el capital social. Explora implicaciones para la distribución de la riqueza, la movilidad social y el bienestar. Al redefinir las fronteras del crecimiento económico, sentó las bases de la teoría de bienes posicionales y enriqueció el debate sobre desigualdad y desarrollo sostenible.