Estudios sobre el abuso de la razón está compuesto por una serie de ensayos que estudian los fenómenos sociales. La forma más apropiada y más precisa de abordar las interacciones sociales se ha debatido intensamente, durante mucho tiempo, entre dos enfoques primordiales: los positivistas, que ignoran la intención y la creencia y se basan en métodos científicos; y los no positivistas, que sostienen que las opiniones y las ideas impulsan la acción y son fundamentales para comprender el comportamiento social. La oposición de F.A. Hayek a los positivistas es acaso uno de los grandes temas que recorren este libro de principio a fin. El autor ha puesto aquí en evidencia que los errores empresariales que dan lugar a la crisis económica no son producto de la psicología, sino la consecuencia no intencionada de medidas de política monetaria, adoptadas con la idea de favorecer el desarrollo, pero que han hecho extraviarse a los actores.
Con el objeto de rastrear y entender los fundamentos del pensamiento político moderno, Quentin Skinner ofrece en este volumen un esbozo de los principales escritos políticos de autores renacentistas como Dante, Marsilio de Padua, Maquiavelo, Guicciardini, Erasmo y Tomás Moro. Después, a partir de estos textos, busca iluminar un tema histórico más general: el proceso por el cual llegó a formarse el concepto moderno del Estado. Al mismo tiempo, esta obra constituye una significativa aportación metodológica, ya que muestra una manera particular de enfocar el estudio y la interpretación de los textos históricos. En contraste con otros métodos, Skinner no se concentra exclusivamente en los principales teóricos, sino que pone especial atención a la matriz social e intelectual, más general, a partir de la cual surgieron las obras de aquellos.
«La forma más habitual de suicidio en nuestra generación es un tiro en el alma» - Gómez Dávila Estos aforismos o «anotaciones», como los llamaba modestamente Dávila, destilan el pensamiento de uno de los filósofos conservadores más destacados de América. Su obra se considera de gran importancia en Italia y Alemania, donde las traducciones de su teología, informadas por un duro realismo, siguen estimulando el debate. Hoy se reconoce que Gómez Dávila fue un pensador de talla mundial, con una claridad y originalidad de pensamiento estremecedoras.
Publicada en 1994, esta obra de Paul Waters explora las complejidades de las relaciones humanas en un contexto de comercio y aventura. A través de personajes que oscilan entre la ambición y el heroísmo, el autor busca reflexionar sobre la naturaleza del éxito y el sacrificio. Waters se inspira en la historia y la mitología para ofrecer una narrativa rica en matices, cuestionando las motivaciones que impulsan a las personas a actuar en un mundo competitivo.
El propósito que guiaba a Bodin al escribir Los seis libros de la República era el de sentar las bases para un estudio teórico de la política, descuidada hasta entonces pese a ser la «princesa de todas las ciencias». El propio Bodin compara su empresa a la llevada a cabo, dos mil años antes, por los maestros de la Grecia clásica, si bien su referencia a las obras de Platón y Aristóteles está cargada de sentido crítico. Es preciso, en primer lugar, que la nueva teoría política se haga cargo de todas las enseñanzas suministradas por la experiencia humana acumulada durante tan prolongado período histórico. En segundo lugar, es necesario romper el velo de «tinieblas muy espesas» que ocultaban aún, en aquellos tiempos, los «misterios sagrados de la filosofía política». Sólo si se procede así será posible, por un lado, colmar las lagunas que nos legaron filósofos tan venerables y, por otro, evitar los graves errores cometidos por quienes, después, han escrito alegremente sobre los asuntos políticos y que son culpables, sobre todo, por no haber tenido «ningún conocimiento de las leyes y, ni siquiera, del Derecho público».
Considerado, junto con Carl Schmitt, uno de los representantes más influyentes de la teología política -entendida en el sentido de una interpretación política que también utiliza categorías religiosas-, Eric Voegelin dio forma acabada a su pensamiento en la escritura de su obra \'La nueva ciencia de la política\'. Con la intención de poner en evidencia lo que consideraba influencias gnósticas defectuosas en la ciencia -y apoyándose tanto en autores cristianos clásicos como en las obras de Hans Urs von Balthasar, Henri de Lubac o Hans Jonas-, Voegelin detecta un importante número de similitudes entre el gnosticismo antiguo y ciertas teorías políticas modernas e identifica la raíz del impulso gnóstico como alienación, es decir, como una desconexión de la política respecto de la sociedad, desconexión que lleva a un deseo de dominio crecientemente alejado de la preocupación por el bienestar de los gobernados. Controvertida e influyente desde su publicación, poco después de la Segunda Guerra Mundial, \'La nueva ciencia de la política\' sigue siendo una de las obras mayores de la ciencia política del siglo XX y provoca, hoy, renovadas y poderosas lecturas. El lector interesado encontrará, publicada por nuestro sello editorial, la más importante respuesta crítica a la obra de Voegelin: \'¿Una nueva ciencia de la política?\', de Hans Kelsen.