El Estado, que desde mediados del siglo XVII ha sido la más importante y la más característica de todas las instituciones modernas, está en declive. Desde Europa Occidental hasta África, muchos de los Estados existentes se están fusionando en comunidades más grandes o se están desmoronando. Muchas de sus funciones están siendo asumidas por diversas organizaciones que, sea cual sea su naturaleza exacta, no son Estados. En este volumen único, Martin van Creveld recorre la historia del Estado desde sus inicios hasta la actualidad. Partiendo de las organizaciones políticas más simples que jamás hayan existido, guía al lector a través de los orígenes del Estado, su desarrollo, su apoteosis durante las dos Guerras Mundiales y su expansión desde su hogar original en Europa Occidental hasta cubrir el globo. De este modo, ofrece una fascinante historia del gobierno desde sus orígenes hasta nuestros días.
La obra se publicó originalmente en francés en 1928 por el Institut d’ethnologie de París y fue traducida al español poco después. Surge en la era de entreguerras, en pleno auge de los estudios antropológicos y del debate sobre el socialismo primitivo. Plantea que el Imperio Inca funcionaba como un socialismo de Estado genuino, con distribución equitativa de bienes y servicios, mientras las élites mantenían propiedad privada. Describe un sistema basado en la comunidad agraria (ayllu), la jerarquía estatal y un plan racional que regulaba oferta y demanda mediante infraestructuras como la red de caminos. Estructurada en quince capítulos con un prefacio de Ludwig von Mises, analiza fuentes históricas, principios demográficos, expansión imperial y la resistencia indígena a la conquista española. Como pionera en el estudio del comunismo primitivo, influyó en debates sobre modelos alternativos al capitalismo y sigue siendo relevante en investigaciones sobre sistemas preindustriales y utopías socialistas.
Religión y política en Europa: de la Revolución Francesa a la Primera Guerra Mundial. Un revelador libro del aclamado autor de El Tercer Reich. En las últimas décadas, Europa se está transformando en una sociedad posreligiosa que ha llegado a excluir de su futura constitución las referencias al papel del cristianismo en la historia del continente. Paradójicamente, este fenómeno va acompañado de llamadas a una renovada «religión política» basada en los valores de la democracia liberal para mantener unidas nuestras diversas sociedades en una época de amenazas externas impredecibles.Ante esta situación, Michael Burleigh se ha propuesto indagar cómo hemos llegado a este punto crucial desde el punto de vista de la Historia, pues para comprender la situación actual de nuestra sociedad resulta imprescindible un estudio a fondo de las intensas luchas en torno a las creencias, y de la tendencia paralela hacia la secularidad.Con un estilo vívido y estimulante, este libro presenta un vasto panorama del inextricable vínculo que ha unido política y religión desde la Revolución Francesa hasta la Gran Guerra, así como de los diferentes credos que han intentado desplazar al cristianismo. Algunos fueron breves y violentos, como el experimento jacobino. Otros, como el liberalismo o el socialismo, forman parte de nuestra cultura política reciente. Por otra parte, para que también quede patente la contribución del arte, la cultura y la ciencia al «desencanto» de nuestro mundo, Burleigh examina la obra de pintores como Zoffany y Jacques-Louis David, repasa las hazañas de Mazzini y Garibaldi, y analiza las luchas épicas entre Iglesia y Estado a través de la literatura inglesa y rusa del siglo XIX.Revelador y original, Burleigh maneja con absorbente maestría y seguridad un maremágnum de ideas y detalles históricos para profundizar en el funcionamiento de la Historia de una forma nunca vista hasta ahora y que le confirma como uno de los mejores historiadores actuales.
Benedict Anderson examina la creación y la difusión mundial de las “comunidades imaginadas“ de la nacionalidad. Muestra cómo un regionalismo que se había creado en las Américas fue adoptado y adaptado por movimientos populares y por las potencias imperialistas en Europa, y en Asia y África por las resistencias antimperialistas.
Esta investigación establece un parentesco entre las ideas de Providencia y Redención de la tradición cristiana y las ideas de progreso, pero va incluso más atrás para localizar primeras concepciones de progreso en el mundo clásico griego. Nisbet considera que el ideal de progreso entra en crisis con la decandencia de la religiosidad en la segunda mitad del siglo xx, tratándose, por tanto, de una de las implicaciones de la crisis moral del presente. La Historia de la idea de progreso ofrece una prodigiosa cantidad de información sobre el tema, pero significa en los momentos actuales, sobre todo, un importante estímulo para reflexionar sobre el dilema de un progreso, que en cierto modo se está devorando a sí mismo en los ámbitos económico y laboral lo mismo que en el cultural. La defensa del progreso no debe significar el desastre ecológico, pero tampoco la renuncia a la justicia social y la continuidad del proceso cultural.
El de la desigualdad es un problema que preocupa hoy en el mundo entero. Pero quienes lo estudian suelen reducirse a considerar los tiempos recientes y olvidan las lecciones a largo plazo de la historia. Este ambicioso e impresionante libro estudia la evolución de la desigualdad desde las sociedades primitivas hasta la actualidad y nos descubre que las fuerzas que la han reducido a lo largo de la historia han sido los «cuatro jinetes» de la violencia: guerra, revolución, colapso de los estados y grandes epidemias. Walter Scheidel nos lleva en estas páginas a una fascinante excursión por la historia de las guerras, de las revoluciones (como la francesa o la rusa de 1917), del colapso de los estados (del Imperio romano o del de los mayas), de las pandemias (como la Peste negra). Entender cómo han actuado estas fuerzas niveladoras puede resultar decisivo para encontrar políticas que nos permitan combatir pacíficamente la desigualdad en el futuro.