Prólogo de MIGUEL ANXO BASTOS ¿Fue la Revolución Francesa el mito fundacional del mundo contemporáneo?¿Recogía en su espíritu todo lo bueno y noble que habita en el alma humana?¿Representaba el bien absoluto y cualquier cosa que se alejara de ella era el mal?Pocos acontecimientos históricos son tan conocidos como la Revolución Francesa, y, al mismo tiempo, tan poco entendidos. La historia se aceleró en Francia durante la última década del siglo XVIII y sus consecuencias no tardaron en afectar a todo el mundo gracias a Napoleón Bonaparte, el más ilustre de los hijos de la revolución. Los dos siglos posteriores son inexplicables sin esta convulsión que encontró infinidad de imitadores en todas las latitudes.Fernando Díaz Villanueva y Alberto Garín diseccionan en este libro la historia de este momento histórico excepcional en todas sus vertientes para desmontar, con precisión y afilada crítica, los mitos e ideas que han perdurado hasta nuestros días.
Carlos Rodríguez Braun y Juan Ramón Rallo defienden el liberalismo rebatiendo los argumentos de sus fustigadores. Por ejemplo: la crisis la provocó la liberalización y la desregulación; no manda la política, mandan los mercados; toda reducción del Estado del Bienestar atenta contra las conquistas sociales; los especuladores desestabilizan la economía y generan las burbujas; el Estado puede organizar la economía con efi cacia y equidad; si el intervencionismo es malo, el liberalismo también lo es, y por lo tanto lo correcto es buscar un punto de equilibrio entre ambos. Las cinco lecciones de economía que componen este libro refutan los tópicos del pensamiento único, constituyen un manual para no iniciados en la materia y, a la vez, una invitación a refl exionar sobre las críticas al capitalismo y al mercado libre. En esta obra, amena y provocadora, los autores rechazan la creciente intromisión del Estado, la coacción y la intimidación del poder, así como su constante empeño en recortar los derechos de los ciudadanos, alegando que él sí sabe lo que mejor conviene a sus súbditos. Esa soberbia de las autoridades, esa prepotencia de los poderosos, esa pasión por controlar, asustar, imponer, prohibir, vigilar, multar, recaudar… Eso, concluyen, sí es pecado.
The Conservative Mind de Russell Kirk es posiblemente una de las mayores contribuciones al conservadurismo estadounidense del siglo XX. Brillante en todos los aspectos, desde su concepción hasta la elección de figuras significativas representativas de la historia del conservadurismo intelectual, The Conservative Mind de Russell Kirk lanzó el moderno Movimiento Conservador Americano.
El liberalismo es toda una visión del mundo basada en una doctrina filosófica, económica y política, y como tal debe ser estudiada y juzgada. La vieja división derecha-izquierda es, al respecto, de poca utilidad, ya que la izquierda moral, olvidando el socialismo, se ha adherido a la sociedad de mercado, y cierta derecha conservadora nunca ha logrado comprender que el capitalismo liberal destruye sistemáticamente todo lo que ella quiere conservar. Hay que analizar la ideología liberal yendo a lo sustancial, a partir de un análisis crítico de sus fundamentos basados en el individualismo y el economicismo, en el reino del Homo oeconomicus. Es lo que expresa aquí, en un apasionante estudio, el conocido pensador francés, Alain de Benoist, máxima figura de la denominada Nueva Derecha francesa, cuyo carácter rupturista hace que también se la pudiera llamar, en cierto sentido, Nueva Izquierda.
En este libro Hans-Hermann Hoppe argumenta el fracaso de los liberales clásicos a la hora de limitar el crecimiento del estatismo, proponiendo un sistema anarcocapitalista en el que un conjunto de agencias privadas proporcionen los servicios de seguridad, defensa y justicia. Además, se revisa críticamente la historia política del mundo occidental explicando la evolución de la monarquía a la democracia como un proceso de agravación del estatismo que ha empeorado los problemas sociales. Ambos sistemas, no obstante, adolecen de graves defectos que sólo una alianza entre el movimiento libertario y el conservador puede solucionar a través de la defensa de un Orden Natural basado en la libertad y la propiedad privada.
El Autor propone una nueva y profunda evaluación del pensamiento liberal, basada en el protagonismo absoluto del individuo y de sus derechos frente al prepotente e ineficaz intervencionismo estatal; una contribución iconoclasta a los debates sobre los principios y la filosofía que deben guiarnos. Y establece los fundamentos para responder a la pregunta de si el liberalismo -verdadero humanismo-, basado en los tres principios que son la libertad, la propiedad y la responsabilidad, es la única auténtica utopía realista que autoriza la más bella esperanza para nuestro tiempo: la confianza optimista en el individuo.