Libro orientado al programa de Filosofía de 2º de Bachillerato y para interesados en la historia de la filosofía. Contiene el texto traducido del autor y la obra señalados, junto a un estudio inicial de su pensamiento, comentarios, ejercicios adaptados, textos complementarios, mapas conceptuales y esquemas, y una muestra de las pruebas de Selectividad aparecidas recientemente.
Publicado en 1971 en Estados Unidos, emerge en plena efervescencia de los movimientos por los derechos civiles y el activismo comunitario. Su autor, experimentado organizador de bases, plantea que el cambio social real sólo se logra mediante tácticas de presión directa y la construcción de poder popular desde abajo. La obra, estructurada en una introducción teórica seguida de dieciséis capítulos prácticos, ofrece reglas de oro para la acción —desde la selección de objetivos hasta el uso estratégico de la información— y analiza conceptos como polarización, solidaridad y negociación. Ha marcado generaciones de líderes sociales al sistematizar métodos de organización ciudadana, consolidándose como texto referencial en estudios de movilización y empoderamiento colectivo.
Publicado en 1930, recoge una serie de conferencias no impartidas originalmente en 1929 que fueron adaptadas al contexto político posterior a las grandes contiendas mundiales. El autor, politólogo de formación socialista y profesor en la London School of Economics, explora el lugar y la definición de la libertad en el estado moderno, subrayando la tensión entre la autonomía individual y el poder social organizado. A lo largo de cuatro apartados —Introducción; Libertad de la mente; Libertad y poder social; Conclusión— combina reflexión teórica con ejemplos históricos para mostrar cómo los prejuicios ideológicos distorsionan la objetividad en el estudio político. Su influencia sobre el pluralismo y la teoría democrática perdura como hito en la ciencia política.
En este libro, William H. McNeill describe el impacto dramático que las enfermedades infecciosas han ejercido sobre el ascenso y la caída de las civilizaciones. Una plaga desmoralizó al ejército ateniense durante las guerras del Peloponeso. También otra plaga asoló el Imperio romano antes de su decadencia. En el siglo XVI, la viruela fue el arma decisiva que permitió a Hernán Cortés, con solo seiscientos hombres, conquistar el Imperio azteca, cuyos súbditos eran millones. En 1918, una epidemia de gripe arrebató más vidas de norteamericanos que todas las batallas de la Primera Guerra Mundial.
Hoy ya es un hecho públicamente reconocido por las autoridades soviéticas que el llamado socialismo real está plagado de ineficiencia, burocracia, despotismo jerárquico e incapacidad para asimilar las nuevas iniciativas. Pero a menudo se ha pretendido que en la raíz de las «deformaciones» de la economía soviética se hallaba su desviación de algún modelo ideal de sociedad socialista que debería deducirse de la obra de Marx. En contra de estas propuestas, Nove analiza el legado de Marx para comprobar su clara in- suficiencia a la hora de construir una sociedad socialista. Tras analizar las conocidas debilidades del socialismo de tipo soviético, el autor se ocupa de los intentos de tercera vía, como Yugoslavia, y de los intentos de reforma económica en el Este, como Hungría, subrayando sus propios problemas y limitaciones, para después abordar las cuestiones más estratégicas de una posible transición al socialismo, tanto desde el capitalismo como desde el socialismo real; en este capitulo se estudia el clásico problema del significado y función de las nacionalizaciones. El capítulo final aborda el problema central de definir un socialismo factible, un socialismo eficiente y humano que su- ponga una superación real y no sólo nominal del capitalismo, y que además pueda ser concebiblemente construido en el tiempo de vida de un ser humano, prescindiendo de toda utopía intemporal. En conjunto esta obra es una lúcida apuesta por una sociedad socialista, y como tal provocará probablemente más rechazo en la izquierda ideológicamente conservadora que en la derecha.
En el azaroso terreno ficticio de sus novelas históricas, Gore Vidal nunca es especialmente amable con la historia estadounidense en general, ni con sus iconos en particular. Sin embargo, en este estudio brillantemente realizado sobre Abraham Lincoln, pinta una imagen sorprendente y casi heroica del hombre que dirigió a Estados Unidos durante cuatro de los años más divisivos y peligrosos de la historia de la nación. Observado alternativamente por sus seres queridos, sus rivales y sus futuros asesinos, Lincoln aparece al principio como un inepto e ingenuo abogado de pueblo. En esta novela, la gente no tiene reparos en aparecer, emborracharse y obsequiar al lector con detalles de las actividades prostibularias de Lincoln y su aparentemente inagotable suministro de historias campechanas. Sin embargo, poco a poco, Lincoln, el gran líder de profunda visión, emerge en un Washington sumido en el miedo, la codicia y los horrores de la Guerra Civil. La cariñosa pero mentalmente descompuesta esposa de Lincoln, su visión desde la Casa Blanca sobre la esclavitud y la guerra más sangrienta de América, y su propia y feroz ambición personal: todos son retratados con una vitalidad y una urgencia que casi desmiente en lo que ahora se han convertido... la propia historia.